Aristas de la alimentación: un bien común que no ha sido para todos

El objetivo de la obra es apuntalar el diseño de propuestas y soluciones que contribuyan a garantizar el derecho fundamental a la alimentación

Autora: Sonia Paola García Rosales

Alimentación, salud y sustentabilidad: hacia una agenda de investigaciónes un texto amplio y diverso, con una gran riqueza de información desde diferentes puntos de vista: biológicos, económicos, ecológicos, antropológicos, entre otros, que contribuyen a la comprensión y reflexión del problema alimentario. Además, quienes contribuyen a la obra, aterrizan las problemáticas dentro del contexto mexicano.

Ayari Genevieve Pasquier Merino, doctora en Ciencias Sociales con especialidad en Sociología y Miriam Bertran Vilà, nutrióloga con maestría y doctorado en Antropología Social y Cultural, se encargaron de la coordinación del libro, publicado en octubre de 2020. 

El texto está conformado por 10 capítulos de diferentes autores, cuenta con las plumas de: Jesús Contreras, Nicolas Bricas, Julio Campo Alves, Helena Cotler Ávalos, María del Coro Arizmendi Arriaga, Julio Fernando Goicochea, Gerardo Torres Salcido, David Sebastien Monachon, Elena Lazos Chavero, Mariela Fuentes Ponce y Luis Manuel Rodríguez Sánchez.

Entre los temas que aborda, se encuentran los problemas alimentarios ambientales; de producción de alimentos; costos ecológicos; propiedades y calidad del suelo; importancia de los polinizadores; comportamiento de la producción agrícola en México; distribución de alimentos y la construcción de esquemas alternativos de cadenas alimentarias.

El objetivo de la obra es apuntalar el diseño de propuestas y soluciones que contribuyan a garantizar el derecho fundamental a la alimentación, es decir, no sólo que haya suficientes alimentos para la población mundial, sino que sean accesibles, estables, duraderos y de calidad. Por otro lado, también se evidencia que a pesar de existir alimentos suficientes para todos, muchos son desperdiciados o no son distribuidos de manera equitativa; mientras que otros tantos, no cumplen con la calidad necesaria para nutrir como es debido, sin contar la contaminación de los suelos por los procesos de la industria.

A través de sus páginas y las diferentes disciplinas que aborda, el libro presenta los retos a los que se enfrentan las sociedades contemporáneas en la búsqueda de una mejora en la alimentación de todos y todas, tanto en la actualidad como para las generaciones futuras. 

Sostiene Jesús Contreras en la obra: “la sostenibilidad consiste en satisfacer las necesidades de la actual generación sin sacrificar la capacidad de las futuras de satisfacer sus propias necesidades y promover el progreso económico y social respetando los ecosistemas naturales y la calidad del medio ambiente”.

Para trabajar en una mejora que garantice la seguridad alimentaria y la sustentabilidad de los sistemas alimentarios, es indispensable identificar primero los problemas que los perjudican. El texto señala que los modos en que el consumo y producción de alimentos afectan al medio ambiente y a su vez dañan la salud, además, se desarrollan más comúnmente en el ámbito urbano que en el rural debido a que son determinados por el entorno físico y social en el que se desarrolla cada persona.

Una más de las problemáticas que subraya, es la ausencia de lugares donde se pueda encontrar comida saludable en la ciudad, mientras que abundan otros donde se venden productos altos en grasa y azúcar.  Asimismo, influye la publicidad, la cual es la encargada de persuadir al público de consumir ciertos artículos. Sin embargo, muchos de los anuncios de alimentos que se encuentran en medios, suelen ser de productos con bajo valor nutricional y poco saludables.

Situaciones así, promueven de manera indirecta cambios en las formas de alimentación, causantes de graves problemas de salud, ya que las preferencias de los consumidores se suelen basar en los conocimientos que construyen a través de lo que ven o escuchan en su entorno. Para revertir este proceso sería necesario trabajar en un cambio complejo que incluye la regulación de la publicidad, una mejor planificación de la ubicación de tiendas y restaurantes y el desarrollo de áreas agrícolas y huertos dentro de las ciudades.

Otro de los aspectos que rescata el libro es la importancia de los suelos que “constituyen el nexo entre el agua, la energía y la comida”, como señala Helena Cotler. Es debido al papel tan importante que juegan como proveedores de alimentos, que se debe asegurar su conservación. No obstante, en los últimos años, la degradación de suelos y la deforestación ha afectado la producción de alimentos de calidad, además de impactar principalmente a los pequeños agricultores. 

De acuerdo con Julio Campo: “Los estudios sugieren que la producción de alimentos en 2050 necesitará duplicarse para poder satisfacer la demanda proyectada como consecuencia de a) el crecimiento poblacional […], b) los cambios en las dietas de cereales básicos a frutas, aceites, carnes y lácteos […], y c) el aumento en 50 por ciento en el uso de la bioenergía”. 

En la obra se expone la importancia de garantizar un futuro estable en cuanto a la alimentación para una población mayor, a través de la conservación de los suelos, mediante la incorporación de desechos orgánicos que brinden nutrientes, evitando el uso de productos químicos y con la conservación de los polinizadores.

Finalmente, el texto también toma en cuenta el planteamiento de nuevos esquemas de producción y distribución más eficaces. “los acuerdos de Agricultura de Responsabilidad Compartida (ARC), refieren a un modelo de producción y distribución alternativo, donde consumidores y productores buscan colaborar de manera horizontal y responsabilizarse mutuamente de los riesgos vinculados con la producción”, señala David Sebastien Monachon. Así, además de la colaboración, se promueve la disminución de las afectaciones al medio ambiente.

Este libro propone resoluciones para reflexionar, a pesar de que puedan parecer complejos los cambios que se esperan obtener, es un excelente inicio para dar visibilidad a un problema y contribuir con un cambio en el modelo de producción y consumo, tomando en cuenta no sólo lo que es mejor para la especie humana, sino también para el planeta. 

Te puede interesar también
Aburrimiento, estado afectivo estigmatizado

Compartir en:

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

SIGUENOS EN REDES SOCIALES