Ciencias Sociales y sociedad, una relación incomprendida

  • La sociedad es interpretada por las personas que la componen, interpretación sobre la que las Ciencias Sociales producen conocimiento científico
  • Las Ciencias Sociales suelen pasar desapercibidas, usualmente no nos damos cuenta de cómo su producción permea a la sociedad contemporánea

Autor: Ermilo Mendoza

Las dos principales tradiciones en los orígenes de la Sociología son la “naturalista” representada por Émile Durkheim, quien veía a la Sociología como una ciencia natural de la sociedad, y la de las ciencias del espíritu cercana a Max Weber.

Esta última perspectiva señala que todo lo humano está repleto de significado. Por tanto, que nada social puede dejar de interpretarse, es decir, siempre hay un proceso hermenéutico de por medio.

En la segunda mitad del siglo XX, el sociólogo Anthony Giddens propuso que las Ciencias Sociales implican una doble hermenéutica porque parten de un mundo previamente interpretado por sus sujetos de estudio. El mundo social es interpretado por las personas que componen a la sociedad y sobre ello las Ciencias Sociales producen una segunda interpretación, de donde nace el conocimiento científico social.

Anthony Giddens. Tomada de Economía y Política, https://wsimag.com/es/economia-y-politica/49081-anthony-giddens-la-tercera-via- , consultada el 4 de octubre de 2021.

Es reconocido que toda actividad científica, natural o social, implica un proceso de interpretación. Quienes defienden la idea de la doble hermenéutica apelan a que los métodos y los fines de las Ciencias Sociales son en esencia distintos a los de las ciencias naturales.

El papel de las Ciencias Sociales en el desarrollo

Adriana Murguía, académica adscrita al Centro de Estudios Sociológicos de la de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM, ilustra el fenómeno de la doble hermenéutica, ejemplo del impacto de las Ciencias Socio-Humanísticas en la sociedad:

“Muchas nociones fundacionales de las sociedades contemporáneas tienen su origen en discusiones, por ejemplo, de la filosofía política. La idea de la democracia, de la división de poderes o de la República fueron primero ideas de filósofos políticos que después se convirtieron en proyectos de nación”.

“Desde una perspectiva utilitaria muy estrecha, pasa desapercibido que lo que las Ciencias Sociales y las Humanidades aportan en primer lugar a la sociedad son ‘ideas’, conceptos que después se incorporan en las instituciones y en nuestra autoconcepción, vía por las que se modifican”, dijo la profesora.

Agregó que: “Históricamente las Ciencias Sociales también han cumplido una función de crítica. La gran tradición de la sociología crítica plantea que hay que producir conocimiento, con el fin de transformar la sociedad hacia un modelo que se considera mejor”.

Racionalización de las políticas públicas y Ciencias Sociales

En la sociedad contemporánea se exige que la toma de decisiones esté fundamentada en conocimiento, es decir, se busca la racionalización de las decisiones. Por lo que tenemos a politólogos, sociólogos, antropólogos y demás; insertos en muchísimos espacios de diseño, implementación y evaluación de proyectos, actividades necesarias para la toma de decisiones.

Al respecto, la socióloga Adriana Murguía comenta que: “Las Ciencias Sociales pueden participar de muchos ámbitos. No hay problema con que haya sociólogos en todos los espacios, mientras hagan buena sociología. Ya sea en la academia, el gobierno, la iniciativa privada o participando del debate y la opinión pública, todo puede ser parte de nuestra actividad”.

Sin embargo, señala que hay puntos importantes de recalcar: “Es muy debatible pensar que la ciencia debe de estar al servicio de un proyecto político en particular, lo que aplica no solo para las Ciencias Sociales, sino para la ciencia en general. Es un error por varias razones. En principio porque el conocimiento científico es válido en sí mismo y cuando se ha intentado dirigir políticamente las cosas no han salido bien”. 

En ese orden de ideas, la ciencia no tendría que prestarse a ninguna visión ideologizada para dirigir su investigación, lo que no significa que las comunidades científicas establezcan sus prioridades de investigación siendo ajenas a problemas muy evidentes y urgentes para el país.

La académica Adriana Murguía advierte que establecer las prioridades de la ciencia únicamente en términos de “problemas nacionales” puede llevar a que la ciencia no funcione. Para que lo haga debe contar con cierta autonomía, que, como dice: “Si bien no se gobierna sola, sí debe ser autónoma; por lo que solo las propias comunidades científicas deberían seleccionar sus temas de investigación”.

Los efectos de las Ciencias Sociales en la población: poco visibilizados

No solemos darnos cuenta de que no es un producto natural pensar a la sociedad como algo distinto del individuo. Como esa: “Las ‘metáforas sociales’ van cambiando. Por ejemplo, en la década de los 70 se hablaba mucho de las estructuras, mientras que hoy se habla mucho del tejido social. Este cambio pone en evidencia que algo que primero se dijo desde las Ciencias Sociales ahora está muy extendido en el pensamiento de la sociedad”.

“Otra idea que llama la atención es la de las narrativas, la cual ha cobrado mucha importancia. Ahora se usa la idea de ‘construir’ una narrativa, ‘tener’ una narrativa o querer controlarla”. Algo que se transmitió originalmente desde las Ciencias Sociales ahora está muy presente en el debate público.

Decisivo en la época contemporánea es la idea de la “sociedad del riesgo” (risk society). Tenerla presente en las sociedades contemporáneas demuestra la prevalencia de riesgos, los cuales implican una mayor vulnerabilidad para sectores poblacionales en desventaja.

La noción del riesgo impulsa a que se lleve un registro de muchos indicadores sociales para medirlo. La preparación y el comportamiento ante situaciones como las inundaciones o los temblores muestran que vivimos constantemente bajo la idea del riesgo. Así como ésta, hay muchas más discusiones generadas desde las Ciencias Sociales que terminan por adoptarse entre la sociedad en general. 

Por último, la académica hace hincapié en el problema de falta de consciencia sobre las Ciencias Sociales: “Estas están en importante desventaja para la percepción pública, porque cuando pensamos en cómo han cambiado las ciencias naturales al mundo, inmediatamente nos remitimos a la infraestructura tecnológica material. La misma nos rodea y pone de manifiesto una intervención con base en el conocimiento científico del mundo físico”.

“Eso no implica que el conocimiento científico social necesariamente tenga que traducirse en infraestructura material para ser igual de transformador del mundo moderno. Aunque no es tan empíricamente impactante, está ahí y se incorpora a nuestra autoconcepción, transforma nuestras instituciones y relaciones sociales”, remató la investigadora.

Las Ciencias Sociales pasan más desapercibidas, al igual que los cambios que producen, y aunque usualmente no nos damos cuenta de lo influyentes que son, su producción de conocimiento permea a la sociedad contemporánea.

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