Frente a las violencias de género, leer y escribir como defensa personal

  • La forma en que las mujeres se defienden es con llaves, para abrir las puertas de la educación, para aprender a tomar la palabra
  • La defensa que llevan a cabo las mujeres de su integridad, de su libertad, es lo que les permite reinventarse

Autor: Itzá Eudave Eusebio

Con el objetivo de compartir los procesos de formación, agenciamiento y toma de la palabra que mujeres estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) han consolidado al cursar la asignatura “Género, violencia y ética comunitaria”, el Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG), junto con la Dirección General de Divulgación de las Humanidades (DGDH) a través de la Casa de las Humanidades, organizaron el conversatorio “Llaves. La lectura como defensa personal”.

De acuerdo con Marisa Belausteguigoitia, directora del CIEG, “una llave abre puertas, ventanas, también hay llaves de defensa personal, para quitarse golpes y para defenderse. La forma en que las mujeres se defienden es con llaves, para abrir las puertas de la educación, para aprender a tomar la palabra, tomar una postura, tener presencia”. 

En ese sentido, añadió la directora, “una de las llaves más importantes que funciona como defensa personal es la lectura, porque es muscular; depende lo que leas, te da fuerza, le da tono muscular a la voz”. 

“Por ello, este evento surge para enseñar ciertos tipos de defensa que permitan a las mujeres protegerse. Queremos remarcar que es justamente la defensa que llevan cabo las mujeres de su integridad, de su libertad, de sus decisiones, de su cuerpo, de su tiempo, de su espacio, lo que les permite recrearse, reinventarse”. 

En este conversatorio se escucharon las palabras de diferentes estudiantes del Colegio de Pedagogía de la FFyL, quienes han tomado la palabra, ocupando la lectura y la escritura como una llave más de defensa ante las diversas violencias que atraviesan a nuestra sociedad. 

A partir de distintos textos generados por ellas se reflexionó sobre temas que atañen a gran parte de las mujeres, siendo la vergüenza un tema compartido entre muchas de ellas, generada por el contexto social. 

“Escribir para mí fue sanador, tuve que remontarme a los años de preparatoria, y ver que el trabajo en mí misma como mujer ha valido la pena. Ya no me siento como me sentía: avergonzada, enclaustrada en mí misma. De ese sentimiento surgió mi texto. La vergüenza es como una raíz, hay que sacarla completa, para que no queden pedazos en ti, para empoderarte”, señaló la alumna Viviana Plaza.

Un tema que se ha impuesto bajo una lógica de la vergüenza es el de la menstruación, algo natural en la vida de las mujeres, pero al mismo tiempo un tema tabú y encubierto en la sociedad, sobre todo al inicio de esta vivencia cíclica en el cuerpo. 

“Menstruar en secreto pesa y duele mucho más, es incómodo, por lo que estos sutiles intentos por no mostrarte, o no hacer saber a absolutamente nadie que estas menstruando es justamente esa vergüenza, ser extremadamente cuidadosa de no mancharte, de que nadie sepa que compraste una toalla. Para salir de la coraza de la vergüenza, del silencio, es muy importante enunciarte, para liberarte de ese lugar impuesto por los demás”, señaló otra de las alumnas participantes, Yasmin Andrade.

Por su parte, la estudiante Areli Cruz Jiménez, externó: “tomar postura como feminista en el mundo actual no es fácil: se siente que el mundo está en tu contra, cuando nos cuestionamos el mundo, al ver a nuestras familias”. 

“Es difícil, pero da orgullo tomar postura al escribirlo. Somos las aguafiestas porque nos cuestionamos todo, por ello alzamos la voz, tomando la palabra en espacios que han sido negados a las mujeres, a las estudiantes”, añadió.

Asimismo, otro tema trabajado en los textos de las jóvenes universitarias fue el de la traición al mundo hegemónico y construido marginando a las mujeres. Al revisar los textos se genera una respuesta reflexionando sobre “¿qué de mi cultura me traiciona, cómo traicionó a mi cultura, y que estas traiciones se conviertan en una rebeldía, en una resistencia, entonces de ahí surge mi texto, ahí empiezo a escribir, al final logro captar la idea de que traicionar a una cultura que día a día te está traicionando, no es una traición, es una rebelión, es una resistencia”, señaló la egresada en Pedagogía, Abigail Bautista.

Respecto al trabajo y resultados que ha generado la asignatura de “Género, violencia y ética comunitaria”, Patricia Piñones Vázquez, investigadora del CIEG, señaló que el resultado del curso de género en la FFyL son los textos presentados por las estudiantes, “el cómo escribir lo que pasó en las infancias, se resignifica con las lecturas en el aula, con las autoras como una llave de defensa, generando posibilidades de hablar y elevar la voz”. 

“Cómo se da el uso pedagógico de la escritura —Continuó Piñones Vázquez—, cómo se conoce, cómo reflexionamos colectivamente para recuperar sus saberes, cómo recuperamos los textos de otras autoras sobre género y feminismo, pero también están los saberes de cada una en los textos escritos en las aulas, por lo que luego del texto se lee la respuesta a esa lectura. Estamos hablando de un dispositivo educativo, la lectura, por una parte, y la escritura por la otra”.

Para terminar, Marisa Belausteguigoitia señaló: “lo que generan las violencias, la vergüenza, el aislamiento, es que cuando estamos así, somos presas de la tristeza, de la soledad, de parejas raras que después resultan otra cosa. Por eso la importancia de formar alianzas con la amistad, el cariño, con las amigas, la familia, en este caso con la lectura y la escritura”. 

Enfatizó el valor de una asignatura que “es producto de una lucha por chicas que tomaron la FFyL, y muchas otras facultades y escuelas, ante lo cual reaccionaron otras estudiantes, las autoridades y los funcionarios y se creó en la Universidad una Coordinación de Equidad de Género. Para plantarnos hoy frente a los hombres y tenerlos de aliados, buscando inventar formas de invitación a diversos grupos para defendernos, formando colectivos, generando otros diálogos, construyendo otras alianzas”. Para ver el conversatorio completo se puede consultar el canal de YouTube Humanidades UNAM.

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